Lo primero que me sorprendió del gobierno mexicano del Presidente Peña Nieto, ya desde el mismo momento de asumir, fue la calidad publicitaria. Algo semejante al inicio de lo que fuera el anterior gobierno panista de Vicente Fox. Y esa calidad publicitaria iba acompañada de dos elementos. Uno, un altísimo nivel de expectativas (en ese sentido idéntico también al caso citado) generado con la consigna “Mover a México”. Al igual que el anterior gobierno mencionado, apelando a un abrupto cambio de época y estilo, y al intento de asignar valores que representen una nueva era. Y dos, avances muy significativos en la discusión de grandes temas englobados en las reformas que constituyeron el “Pacto por México”. Esa combinación de reformas estructurales de largo plazo, sumadas a grandes expectativas, probablemente fue algo muy fuerte hasta pasado el primer año. Y las expectativas se alimentaron incluso con una acción publicitaria montada en el exterior posicionando de a poco [...]