No son muchos esos fenómenos que, con independencia del gusto o fanatismo previo, quedan impregnados bajo un lema: “es increíble, no te podes morir sin ver eso”.  Así sucedió con los fenomenales e indescriptibles shows “360º” de los U2 y con “The Wall” de Roger Waters. También entre ellos apareció algo así como una disputa para ver quién se llevaba el trofeo al mejor show de la historia. Voy a hablar de shows, sólo de shows, sin entrar a la estéril disputa sobre la calidad musical de ambos, cosa ya sin sentido por obvias razones. Por eso, se me ocurrieron 5 reflexiones sobre la comparabilidad e incomparabilidad de ambos shows:         1. Son incomparables. UNO ES POSMODERNIDAD. EL OTRO ES EL FUTURO. “The Wall” va y viene. Es algo que uno difícilmente pueda catalogar. Parafrasendo al arquitecto Frank Lloyd Wright, su mezcla de estilos es quizás su estilo. Es retro, decididamente retro. Es [...]