No hay política sin comunicación.

Pero no estamos en el imperio de la comunicación.

Es sólo la política junto a la comunicación.

Es la política con comunicación.

Mario Riorda
Poder Comunicar (o la comunicación del poder)

La sombra de la “campaña sucia” embarra la cancha electoral de 2015

Nota de Matías Moreno para La Nación dónde fui consultado.

Los afiches anónimos, mensajes difamatorios y acusaciones cruzadas juegan fuerte a menos de un año de los comicios

Por Matías Moreno  | LA NACION

 

Los carteles anónimos que aparecieron en Tigre para atacar a Sergio Massa. Foto: Twitter @qkfreakshow

El fuego cruzado comenzó temprano. Faltan nueve meses para las PASO y 339 días para las elecciones de octubre, que definirán el nuevo mapa político y ungirán al sucesor de Cristina Kirchner . Al enfrentamiento retórico de los principales candidatos se suman los ataques anónimos que embarran la discusión en la antesala de los comicios. ¿Cómo será la contienda del año próximo? ¿Vuelve la “campaña sucia” o “negativa”?

Luego de que se difundiera en un programa del prime time el video de Daniel Scioli que lo mostraba presenciando un partido de futsal en horas críticas por las inundaciones, el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto , alzó su voz para alertar sobre la posibilidad de que la “campaña sucia” (penada por la ley 19.945) gane protagonismo en las elecciones presidenciales. “Las operaciones van a estar a la orden del día. No tengo expectativas en que haya una discusión de ideas, que sea edificante. Por las señales que se están dando, se vendrá una campaña opositora de degradación”, dijo a LA NACION Mariotto, quien evitó revelar si desea ser o no candidato el año próximo.

En cambio, el senador provincial del Frente para la Victoria, Alberto De Fazio, no percibió ese clima preelectoral. “No es el estilo de Daniel y tampoco veo ánimo en los actores políticos que frecuento como son los legisladores del Frente Renovador o los radicales”, explicó a este medio.

Scioli fijó la misma postura, una vez que se calmaron las aguas tras la aparición de las imágenes en el Club Hebraica de Pilar. “Los que tomen ese camino [de la campaña sucia] van a ser rechazados en absoluto. La madurez democrática y las exigencias de la sociedad pasan por otro lado”, aseveró. Desde el sciolismo resaltaron que el ex vicepresidente, que continúa trabajando con el publicista Ernesto Savaglio -el creador de los carteles de color naranja con la palabra “Presidente”-, enfocará su estrategia electoral en la gestión y no “caerá en disputas que dañen a la política”.

En su furiosa reacción por la aparición del video, Scioli reveló que sabía de antemano que lo iban a grabar y acusó al líder del Frente Renovador, Sergio Massa , y al intendente de Pilar, Humberto Zúccaro, quienes se desligaron de “la operación”. “No creo que haya una campaña sucia. Sergio se manifestó con claridad, tratamos de resolver los problemas de la gente, que cada uno se haga cargo de lo que hace. Lo que pasó es algo que tiene que justificar él”, indicó a LA NACION la diputada nacional Graciela Camaño (Frente Renovador).

En la tierra massista también hubo mensajes anónimos y difamatorios. Días atrás, aparecieron afiches en el municipio de Tigre con los colores que identifican a la fuerza del precandidato presidencial -negro, rojo y amarillo-, los signos “+ @” y la leyenda: “Frente reafanador”. Pocas horas después, los carteles fueron tapados con la palabra: “Massa”. La presidenta del Concejo Deliberante de Tigre, Alejandra Nardi, del Frente Renovador, no dudó en apuntar contra Scioli y denunció que los autores de las pegatinas “salían en bicicletas desde la Dirección Provincial de Islas y la sede de policía”. “Son hechos aislados, cuestiones locales, alguno que se manda y pega un afiche”, opinó el sciolista De Fazio. Desde el entorno de Massa evitaron culpar al mandatario provincial por la cartelería y remarcaron que no entrará en este tipo de disputas.

El equipo de asesores de Massa está integrado por el peruano Sergio Bendixen, el publicista Ramiro Agulla y el español Antonio Sola. En 2006, Sola, ex gurú de Francisco De Narváez , fue cuestionado por su estrategia para atacar al contrincante de Felipe Calderón en los comicios presidenciales de México.

 

Los afiches de Insaurralde y Boudou aparecieron en las calles de la ciudad en agosto pasado. Foto: Twitter @sebarh

Otro de los blancos de la cartelería anónima fue el diputado nacional del Frente para la Victoria, Martín Insaurralde , quien aspira a competir por la gobernación bonaerense. En agosto pasado, su rostro apareció junto con la imagen del vicepresidente Amado Boudou , en un afiche que parodiaba el aviso de una reconocida obra teatral de la avenida Corrientes: “Dos pícaros sinvergüenzas. ¡Un peligro nacional!”. Cerca del intendente de Lomas de Zamora en uso de licencia, que fue asistido por Savaglio en las legislativas del 2013, aseguraron que no contrató a un asesor y que continuará trabajando con su equipo de comunicación.

El titular de la Anses, Diego Bossio , contrincante de Insaurralde en la provincia, también fue víctima de los carteles difamatorios. Los afiches de color naranja -el que utiliza Scioli- dedicados al funcionario vistieron las calles con el título: “Bossio ladrón 2015″.

Campaña sucia y ¿efectiva?

El especialista en comunicación y estrategia política, Mario Riorda, explicó la diferencia entre una “campaña sucia” y una “negativa”. “La diferencia que se establece entre ambas tiene que estar ajustada a la verdad. Cuando entran en juego elementos de ficción para difamar al adversario, bajo formas de anonimato (no en todos los casos), se está en presencia de una campaña sucia”, sostuvo Riorda.

 
El titular de la Anses, Diego Bossio, también fue blanco de los carteles anónimos. Foto: @hernanmundo

Para el experto, “la información negativa” tiene una influencia mayor y “es más fácil de retener en el ánimo del votante” que la positiva. Sin embargo, remarcó que utilizar mensajes engañosos puede ser contraproducente para el agresor. “Un fuerte ataque a un candidato que se percibe como falso por la audiencia o injustificado puede crear más sentimientos negativos hacia el promotor del mensaje que hacia el candidato que se quería perjudicar”, señaló.

No hay que retroceder demasiado en el calendario para encontrar ejemplos de “campaña sucia” en el país. En octubre de 2005, el por entonces candidato a legislador porteño por el ARI, Enrique Olivera, fue acusado -a 72 horas de la votación- de haber ocultado de su declaración jurada cuentas en bancos de Suiza y Estados Unidos. Tras los comicios, el ex jefe de gobierno porteño, que falleció a principios de este mes, pudo demostrar la falsedad de la denuncia presentada por el ex secretario de Deportes del gobierno de la ciudad, Daniel Bravo.

Antes de enfrentar a Néstor Kirchner en las legislativas de 2009, De Narváez tuvo que sortear una denuncia que lo vinculaba con Mario Segovia, conocido como “El Rey de la Efedrina”.

Cuatro días antes de las elecciones a jefe de gobierno porteño de 2011, Daniel Filmus se presentó en la Justicia para pedir que se investigue si su contrincante, Mauricio Macri , financiaba las encuestas telefónicas que lo relacionaban con el caso Schoklender.

“Tiene que haber un código de ética para evitar estas maniobras, pero también una Justicia que demuestre que está en condiciones de actuar si alguien viola las normas”, afirmó a LA NACION el secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas. El funcionario lamentó que la causa, que se inició hace tres años en el juzgado federal de María Servini de Cubría, no avance y esté a punto de prescribir. “Que esto no sea condenado, genera impunidad. Permite que los hechos se repitan y se suponga que son delitos permitidos”, añadió Filmus..

Artículo 140° de la ley 19.945 (Código Nacional Electoral) “Inducción con engaños. Se impondrá prisión de dos meses a dos años al que con engaños indujere a otro a sufragar en determinada forma o a abstenerse de hacerlo”.