No hay política sin comunicación.

Pero no estamos en el imperio de la comunicación.

Es sólo la política junto a la comunicación.

Es la política con comunicación.

Mario Riorda
Poder Comunicar (o la comunicación del poder)

El politólogo Mario Riorda opinó sobre la gestión de Macri: “Su imagen no está en jaque”

(entrevista publicada en el diario Los Andes)

Sin embargo, indicó que “hay un deterioro en el índice de percepción de las políticas públicas por la inflación y el ajuste de tarifas”.

 

El politólogo y consultor político Mario Riorda sostuvo hoy que al cumplirse seis meses de la gestión de Cambiemos “no está en jaque en absoluto la buena imagen del presidente” Mauricio Macri, la cual es “sumamente buena, bien evaluado”, y consideró que desde el punto de vista de la comunicación gubernamental “hay que dejar de usar la expresión de que un gobierno comunica bien o mal”.

Sin embargo, Riorda indicó que “hay un deterioro en el índice de percepción de las políticas públicas, teniendo en cuenta un complejo contexto dominado preferentemente por la inflación y el ajuste de tarifas”.

Riorda, quien es docente en las universidades George Washington de la capital estadounidense y en otras casas de altos estudios de América y ha participado en más de 120 campañas políticas nacionales e internacionales, dialogó sobre la comunicación gubernamental, en el marco de la IX Cumbre Mundial de Comunicación Política que comenzó ayer en Buenos Aires.

El experto argentino opinó que “hay que dejar de usar la expresión de que un gobierno comunica bien o mal, porque se debe entender que desde una estrategia política un gobierno puede instrumentar un proceso de comunicación. Si bien no toda comunicación es política, está claro que toda política se presenta y se representa a través de un formato comunicacional”.

“Por lo tanto, la idea de comunicar bien es un error, porque el error de comunicación, valga la redundancia, es un error político, entonces yo diría que se gobierna bien o se gobierna mal, y la comunicación es algo así como una cara distinta del objeto de lo político, que ayuda a la construcción del consenso”, explicó.

Para Riorda, el debate instalado en los últimos tiempos sobre si el gobierno nacional “comunica bien o mal, es un gran debate en el cual, al igual que en el fútbol o la religión, todos opinamos”.

Acerca de la comunicación del gobierno nacional, la calificó como “un híbrido”, que “empezó con una comunicación que inercialmente se aproximaba bastante a su comunicación electoral, que fue absolutamente exitosa, y sin embargo luego entendió que esa comunicación requería de otros elementos, definidos por la estrategia política y no por la necesidad comunicacional”.

Consideró que “cuando algunos creen que el gobierno comunica mal, sin embargo ha realizado dos cosas interesantes: una, poner en el centro de la escena a la herencia recibida como concepto, un elemento que le ha dado mucho aire en un momento relativamente crítico, complejo, desde el punto de vista del consenso público, preferentemente desde las políticas públicas”.

“Este elemento de mirar hacia atrás puede ser visto como malo, pero a mi entender tiene todo el rédito para el gobierno”, aseveró Riorda.

Precisó que “en segundo lugar, el otro elemento es que el kirchnerismo en general bajaba un relato y trataba de que ese relato permeara de modo directo en la prensa , y en ese sentido, la prensa dice algo más de lo que dice el gobierno”.

Ahora, “hay una especie de orquestación del mensaje sumamente interesante que tiene su lado bueno, que es el fuerte nivel de apoyo editorial al gobierno en los distintos actores de prensa, pero que tiene su ladomalo, que es una dependencia del gobierno de los actores de la prensa y de los humores de éstos, que en algún momento pudiera cambiar”, manifestó.

Riorda añadió “un tercer elemento sumamente importante que es que el gobierno ha trabajado con lo que en comunicación política llamamos ‘pseudo acontecimientos’, que son algo así como instancias netamente comunicacionales, preferentemente aquellas que hacen a la rutina no política”.

Puso como ejemplo “el flan con dulce de leche de la gobernadora bonaerense; o el perro Balcarce”, que “generan una serie de discusiones que parecen no políticas, pero que sí tienen un efecto político”.

Más adelante, señaló que entre las características de la comunicación gubernamental es que “aumenta el nivel del consenso, independientemente de las políticas públicas y de cómo la comunicación ayuda a legitimarlas”.

“Se trata del conjunto de nuevas instancias de gestión que se dan a través de la comunicación, que propician una concepción de la comunicación como servicio y que van dejando atrás, no para desaparecer, sino que no sea la única mirada del gobierno, la publicidad política. En resumen, sería más legitimación, mejor gestión, más servicio, y menos publicidad”, definió Riorda.